
Hasta el momento se está tomando como un accidente, dice funcionario local. Mancera confirma que las condiciones del clima no eran las más favorables.
Las condiciones en las que se autorizó el vuelo del helicóptero en el que viajaba el empresario Moisés Saba Masri y tres de sus familiares tienen que ser investigadas por las autoridades federales, señaló el encargado del despacho de la jefatura general de la Policía de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, Mario Alberto Izazola.
Al respecto, el procurador capitalino Miguel Ángel Mancera informó que de acuerdo con los primeros informes recabados se descubrió que las condiciones de vuelo no eran favorables, pues el clima era complicado, ya que existían bancos de niebla, fenómeno natural que pudo haber sido el causante del trágico accidente, información que se ha compartido con la Procuraduría General de la República, la que ya inició una averiguación previa.
Por su parte, el director de la Administradora Mexiquense del Aeropuerto Internacional de Toluca, Alejandro Argudín, dijo tener conocimiento de que la aeronave sí tenía un plan de vuelo, mismo que sólo puede autorizar la Dirección General de Aeronáutica Civil. Abundó que diariamente se realizan entre 70 y 80 operaciones de helicópteros.
En entrevista, Izazola manifestó que se debe indagar quién es el responsable de dar luz verde al vuelo desde el Aeropuerto de Toluca, luego de que Saba Masri, su esposa Adela Tuachi, su hijo Alberto Saba Tuachi y su nuera Judith Cattan llegaron de Nueva York.
“Compete a las autoridades federales definir quién autorizó y por qué en esas condiciones, o si en el momento que se autorizan no estaban las condiciones climatológicas como posteriormente se encontraban”, añadió.
El funcionario de la Procuraduría General de Justicia del DF informó que la primera línea de investigación es que el desplome de la aeronave, propiedad del Grupo Saba, fue consecuencia de la densa neblina que provocó poca visibilidad al piloto Armando Fernández.
“Hasta el momento no hay ninguna hipótesis, se está tomando esto como un accidente aéreo. Creemos que las condiciones de vuelo, aunque no soy experto, serían difíciles. Se está considerando como una primera hipótesis que venía a baja altura y que se impactó con un árbol”, comentó.
Peritos de la PGJDF en criminalística de campo, fotografía forense, química, ingeniería civil, arquitectura, dactiloscopia y medicina permanecen en el sitio del accidente en la colonia Mina Vieja, en la delegación Cuajimalpa.
Izazola confirmó que la familia Saba se dirigía a su domicilio, cercano al lugar donde se desplomó la aeronave.
“No tenemos la determinación sobre la ruta de vuelo, pero creemos que sí por la zona del lugar y por el domicilio de estas personas”, expresó.
“Se tiene que determinar por qué estaba volando ese helicóptero, no es competencia del gobierno del Distrito Federal. Como comentaba, la Dirección General de Aeronáutica Civil es la que regula el tránsito y el tráfico de las aeronaves, se tendría que revisar ese asunto por parte del gobierno federal”, agregó.
Por su parte, en entrevista radiofónica con Joaquín López-Dóriga, el procurador Mancera dijo que la investigación se está llevando de manera conjunta con la PGR, por lo que se han solicitado las bitácoras de vuelo, además de que se efectúan análisis en materia de criminalística.
Aseguró estar colaborando de cerca con el delegado de la PGR en el DF para trabajar cada uno de los temas y no dejar un cabo suelto.
El periodista también preguntó al director de la Administradora Mexiquense del Aeropuerto Internacional de Toluca, quién autorizó el vuelo, a lo que respondió que fue la Dirección General de Aeronáutica Civil.
Aunque dijo no tener el plan de vuelo en sus manos, declaró que fue informado de la existencia de éste, y precisó que no correspondía a la administradora el tema de la autorización de las aeronaves.
Fuente: Milenio.com