¡Asombroso! Dificílmente se podría encontrar otro calificativo para este cobro de tiro de penal realizado por Ezequiel Calvente, jugador de la selección española Sub-19 ante Italia.
Lanzado con el pie de apoyo, este gol ha catapultado a la fama al jugador español del Betis, quien minimizó los elogios asegurando que solamente se trataba de un penalti más. Afortunadamente, la posibilidad de repetirlo sigue abierta.
Sólo la historia sabrá colocar este gol, en los lugares de los "penaltis de oro" como el de Panenka, Cruyff o el del "Loco" Abreu ante Ghana en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Recuerdo como en un sueño los papelitos sobre la cancha del Monumental de River, en la final del mundial de Argentina 78, también la imagen de Kempes corriendo al borde de un brote psicótico por la euforia de haberle anotado a Holanda el gol del campeonato.
Años después, mi papá me habló de la Naranja mecánica ese equipo del 74 que estuvo a punto de levantar la copa en Alemania y luego en Argentina. Alguna vez vi en la TV, un video con jugadas de esas dos finales, automáticamente me enamoré de la Selección nacional de Holanda.
Desde entonces espero con ansias el día en que los pueda ver campeones en un mundial, (ya que creo que México jamás trabajará al nivel necesario siquiera para soñar con llegar a una semifinal, llegar al 5º partido será una hazaña que tomará algunas décadas, de ir más allá mejor ni hablemos).
Después de verlo al menos en video, como olvidar el genio de Cruyff, o en épocas mas recientes, la selección campeona de Europa en 1988 con Gullit, Van Basten y Rijkard, o la magia que hicieron en los campos franceses los gemelos De boer, Bergkamp, Kluivert, hasta que Brasil dio sus únicos 15 minutos de futbol en ese mundial, para llevar esa semifinal hasta los penales y ganar para ir a la final, o ese mismo clan naranja dos años después en su propia Eurocopa del 2000 donde otra vez pusieron el arte sobre las alfombras verdes… hasta que apareció Italia en el camino, y otra vez en semifinales y con el clásico juego defensivo del Catenaccio volvieron a llevar a Holanda hasta los penales, una tarde infernal desde los 11 pasos para los naranjas, ese día Holanda falló 5 penaltis en un solo partido!!! Dos en tiempo regular y 3 más en la serie final.
Y así habían pasado años esperando a que El Carrusel Naranja regresara a una final, en Sudáfrica lo lograban llegando invictos con una racha de mas de 20 partidos sin perder, todo era casi perfecto, creí que había llegado el día que esperé desde que tenía 8 años!!!
Solo había un detalle, bueno finalmente fueron dos detalles:
1 No contaba con que el rival era España justo el equipo que lleva décadas siendo el alumno de los Tulipanes, especialmente del mayor Johan Cruyff; además, la base de la selección roja es el Barcelona, exactamente el lugar donde Cruyff y la legión Neerlandesa ha dejado su magnifica escuela.
Y 2 que en este mundial del 2010, la Naranja mecánica dejó de serlo , el Futbol Total, espectacular y netamente ofensivo se quedó guardado para ir en busca de resultados a como de lugar…
Llegó el 11 de Julio todo listo y mi corazón latía regando de naranja mis venas, como esperaba que el equipo se desplazara en el campo.
Conforme avanzaban los minutos, experimenté diferentes sensaciones, el resultado todos lo conocemos y es más que evidente que mi última sensación fue una profunda tristeza y la misma frustración que cuando Maxi Rodriguez clavó aquel maldito/hermoso gol a Oswaldo en Alemania 2006. Quien me conozca pensaría que lo primero que dije al caer el gol de Iniesta fue algo así como “Me lleva la chingada carajo!!!”… pero no, me quede en silencio viendo como pasaban frente a mis ojos otros 4 años sin nada más que ilusiones.
Pero a lo largo del partido pasé por diferentes etapas, la emoción e inmediatamente frustración en esa clarísima oportunidad de Robben solo frente a Casillas para fusilarlo, la segunda creo que no fue tan clara, o el cabezazo terrorífico de Ramos que me heló la sangre por diez horribles segundos.
Pero de pronto, mientras de corazón seguía deseando ver a Giovanni Van Bronkhorst levantar la copa en su último día como futbolista profesional, la razón me pedía que me fijara en lo que veía, una Holanda infiel a su estilo, no fue la Naranja Mecánica a ese mundial era un equipo tirado atrás, golpeando como nunca antes, inseguro, toda una víctima desesperada por persistir, si les hubieran cambiado de color la camiseta pensaría que eran Italianos o Paraguayos (con todo el respeto para estos dos). Cuando De Jong se convirtió en Bruce Lee o peor aún en Jacky Chan, pensé que esa no era la Holanda que esperaba ver campeona, y que si lo ganaban, levantarían una copa manchada con moretones españoles y cartones rojos y amarillos, esa no es la Holanda que me había encantado desde niño como una flauta a una cobra. Esa magia hoy le pertenece a los españoles. El alumno superó al maestro
Finalmente España gana su primer mundial en la historia, justo como mucho se pronosticó desde varios meses atrás. Un reconocimiento al campeón y ojala que Holanda recupere su estilo y algún día jugando así, logre coronar al futbol-arte como hoy lo ha hecho España.