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22 de octubre de 2009

VIDEO PARA NUESTROS ESTUDIANTES: EL ORIGEN DE LA TIERRA

Una manera entretenida de ver el origen de nuestro planeta. El video se divide en 5 partes y está totalmente en español. Espero que nuestros estudiantes en cualquier nivel lo disfruten.

Troy




















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26 de abril de 2009

San Martin de Tours - Obispo

Martín significa: "el batallador". (De Mart = batalla).
San Martín es un gran santo queridísimo para los franceses, y muy popular en todo el mundo.
Nació en Hungría, pero sus padres se fueron a vivir a Italia. Era hijo de un veterano del ejército y a los 15 años ya vestía el uniforme militar.
Durante más de 15 siglos ha sido recordado nuestro santo por el hecho que le sucedió siendo joven y estando de militar en Amiens (Francia). Un día de invierno muy frío se encontró por el camino con un pobre hombre que estaba tiritando de frío y a medio vestir. Martín, como no llevaba nada más para regalarle, sacó la espada y dividió en dos partes su manto, y le dio la mitad al pobre. Esa noche vio en sueños que Jesucristo se le presentaba vestido con el medio manto que él había regalado al pobre y oyó que le decía: "Martín, hoy me cubriste con tu manto".

Sulpicio Severo, discípulo y biógrafo del santo, cuenta que tan pronto Martín tuvo esta visión se hizo bautizar (era catecúmeno, o sea estaba preparándose para el bautismo). Luego se presentó a su general que estaba repartiendo regalos a los militares y le dijo: "Hasta ahora te he servido como soldado. Déjame de ahora en adelante servir a Jesucristo propagando su santa religión". El general quiso darle varios premios pero él le dijo: "Estos regalos repártelos entre los que van a seguir luchando en tu ejército. Yo me voy a luchar en el ejército de Jesucristo, y mis premios serán espirituales".
En seguida se fue a Poitiers donde era obispo el gran sabio San Hilario, el cual lo recibió como discípulo y se encargó de instruirlo.
Como Martín sentía un gran deseo de dedicarse a la oración y a la meditación, San Hilario le cedió unas tierras en sitio solitario y allá fue con varios amigos, y fundó el primer convento o monasterio que hubo en Francia. En esa soledad estuvo diez años dedicado a orar, a hacer sacrificios y a estudiar las Sagradas Escrituras. Los habitantes de los alrededores consiguieron por sus oraciones y bendiciones, muchas curaciones y varios prodigios. Cuando después le preguntaban qué profesiones había ejercido respondía: "fui soldado por obligación y por deber, y monje por inclinación y para salvar mi alma".
Un día en el año 371 fue invitado a Tours con el pretexto de que lo necesitaba un enfermo grave, pero era que el pueblo quería elegirlo obispo. Apenas estuvo en la catedral toda la multitud lo aclamó como obispo de Tours, y por más que él se declarara indigno de recibir ese cargo, lo obligaron a aceptar.
En Tours fundó otro convento y pronto tenía ya 80 mojes. Y los milagros, la predicación, y la piedad del nuevo obispo hicieron desaparecer prontamente el paganismo de esa región, y las conversiones al cristianismo eran de todos los días. A los primeros que convirtió fue a su madre y a sus hermanos que eran paganos.
Un día un antiguo compañero de armas lo criticó diciéndole que era un cobarde por haberse retirado del ejército. Él le contestó: "Con la espada podía vencer a los enemigos materiales. Con la cruz estoy derrotando a los enemigos espirituales".
Recorrió todo el territorio de su diócesis dejando en cada pueblo un sacerdote. Él fue fundador de las parroquias rurales en Francia.
Dice su biógrafo y discípulo, que la gente se admiraba al ver a Martín siempre de buen genio, alegre y amable. Que en su trato empleaba la más exquisita bondad con todos.
Un día en un banquete San Martín tuvo que ofrecer una copa de vino, y la pasó primero a un sacerdote y después sí al emperador, que estaba allí a su lado. Y explicó el por qué: "Es que el emperador tiene potestad sobre lo material, pero al sacerdote Dios le concedió la potestad sobre lo espiritual". Al emperador le agradó aquella explicación.
En los 27 años que fue obispo se ganó el cariño de todo su pueblo, y su caridad era inagotable con los necesitados. Los únicos que no lo querían eran ciertos tipos que querían vivir en paz con sus vicios, pero el santo no los dejaba. De uno de ellos, que inventaba toda clase de cuentos contra San Martín, porque éste le criticaba sus malass prisioneros para que declararan sus delitos. Nuestro santo se oponía totalmente a esto, y aunque por ello se ganó la enemistad de altos funcionarios, no permitía la tortura.
Supo por revelación cuándo le iba a llegar la muerte y comunicó la noticia a sus numerosos discípulos. Estos se reunieron junto a su lecho de enfermo y le suplicaban llorando: "¿Te alejas padre de nosotros, y nos dejas huérfanos y solos y desamparados?". El santo respondió con una frase que se ha hecho famosa: "Señor, si en algo puedo ser útil todavía, no rehuso ni rechazo cualquier trabajo y ocupación que me quieras mandar".
Pero Dios vio que ya había trabajado y sufrido bastante y se lo llevó a que recibiera en el cielo el premio por sus grandes labores en la tierra.
El medio manto de San Martín (el que cortó con la espada para dar al pobre) fue guardado en una urna y se le construyó un pequeño santuario para guardar esa reliquia. Como en latín para decir "medio manto" se dice "capilla", la gente decía: "Vamos a orar donde está la capilla". Y de ahí viene el nombre de capilla, que se da a los pequeños salones que se hacen para orar.

FUENTE: Churchforum.org

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El ex Convento dieguino y su templo en San Martín Texmelucan

La ciudad de San Martín Texmelucan, cabecera del municipio del mismo nombre, en el estado de Puebla, es poseedora –para orgullo de sus habitantes- de una de las bellezas arquitectónicas e históricas más peculiares del país. Se trata del ex convento dieguino cuyo templo está dedicado al culto de Santa María Magdalena. El edificio, que data del siglo XVII, se sitúa en el centro histórico de la localidad, al pie de la carretera libre México-Puebla, a un centenar de metros del Palacio Municipal..

El pasado histórico del ex convento y templo se remonta a las dos primeras décadas del siglo XVII, a partir de la fundación del pueblo de San Martín Tlauzinteco -ahora Texmelucan- y de la necesidad de atención religiosa que tuvieron los primeros pobladores españoles. Tal fundación se realizó con motivo de las congregaciones de indios promovidas por don Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Conde de Monterrey y Virrey de la Nueva España, conforme al mandato del rey.

El 30 de octubre de 1598 se comisionó a Juan de Maldonado y Montejo para que acudiera a los pueblos de Huejotzingo, Cholula, Tepeaca, Tehuacán, entre otros lugares que hoy pertenecen a la entidad poblana, con el fin de congregar a los naturales que estaban dispersos en las serranías cercanas ubicándolos en sitios donde previamente se habían asentado los primeros colonos labradores es pañoles. Para esa época, las ciénegas y bosques del valle de San Martín ya estaban habitados por unos cuantos campesinos hispanos, distribuidos a lo largo del incipiente Camino Real México-Veracruz; por tal motivo, la congregación quedó en un punto intermedio. El proceso duró hasta después del año 1610.

En ese lapso, el pequeño pueblo fue creciendo gracias a las ricas cosechas de trigo y al comercio de paso; sin embargo, si bien disfrutaba de cierto progreso, carecía de algo fundamental para aquellos tiempos: la asistencia de servicios religiosos. La ermita de San Martín Obispo Turonense, localizada en el actual zócalo de la ciudad, a dos calles del templo dieguino, era atendida cada domingo y día festivo por el cura o su teniente de cura, provenientes de San Salvador Tlalnepantla -hoy El Verde-, donde ya había una parroquia. Este lugar dista unos doce kilómetros al poniente de la entonces incipiente población.

Los habitantes del pueblo de San Martín, insatisfechos por las visitas esporádicas de los clérigos, acudieron a la Corona Española para solicitar la estancia permanente de religiosos. Los trámites piadosos se vieron favorecidos con la presencia de frailes franciscanos de la provincia de San Diego, conocidos como los dieguinos.

Estos padres descalzos, que tienen como patrón titular a San Diego de Alcalá, estaban de paso por el territorio de la Nueva España. Se dirigían a las Filipinas para evangelizar a los habitantes de aquellas islas. A su paso por las Indias Occidentales fundaron conventos en Acapulco, Puebla, Querétaro y otros lugares.

Los dieguinos llegaron a San Martín en el año de 1615. En realidad habían conseguido licencia para fundar su convento en el pueblo de San Salvador, pero la insistencia de los nativos de San Martín fue tan persistente que correspondió a don Diego Fernández de Córdoba, Marqués de Guadalcázar y Virrey de la Nueva España y a don Alonso de la Mota, obispo de Puebla, elaborar los decretos para que la fundación se cambiara.

Así, los dieguinos levantaron su convento a orillas del Camino Real México-Veracruz; poco después erigieron una ermita dedicada a Santa María Magdalena, esto a petición de fray Juan de Jesús, ministro provincial, quien era muy devoto de la ejemplar y soberana penitente. De esta manera, los habitantes del pueblo serían atendidos ordinariamente.

La ermita fue finalmente sustituida por un templo construido un poco más al norte. La primera construcción era bastante rústica en sus elementos arquitectónicos y decorativos, debido a la pobreza material que profesaban los padres descalzos. La capilla había funcionado apenas unos 35 años. Los claustros del convento quedaron al costado norte y sirvieron para preparar a los evangelizadores hasta bien entrada la tercera década del siglo XIX.

Cuando los franciscanos comenzaron la construcción del templo más grande, corría la segunda mitad del siglo XVII. Las características arquitectónicas del edificio señalan que se trata de una iglesia de una nave con cúpula principal y una capilla anexa erigida y dedicada por los hermanos de la Tercera Orden Franciscana.

En el interior, sus altares y retablos son de estilo barroco mexicano. El templo ostenta una iluminación natural que, combinada con los colores de las pinturas, le dan un sello particular a la nave mayor.

Las pinturas fueron ejecutadas, en su mayoría, por Pedro Rafael Salazar, hay algunas de Juan de Villalobos, y una muy especial, localizada en la Capilla de la Tercera Orden, es obra del famoso pintor español Bartolomé Esteban Murillo. Los lienzos colaterales plasman pasajes de la vida secular y religiosa de San Francisco de Asís.

En la portada principal, la espadaña presenta elementos churriguerescos en hierro forjado. A su vez, las cruces de las cúpulas tienen un gallo recortado que hacía las veces de veleta girando alrededor del vástago de la cruz. Entre las riquezas del templo de Santa María Magdalena quizá la más importante sea el monumental órgano antiguo del coro. Este instrumento data de 1794, fue construido en la Nueva España, de acuerdo a la técnica española, que a su vez se basa en la alemana.

Anteriormente, el órgano tenía una placa con la leyenda: «Este órgano fue construido el día 9 de abril de 1794 y reformado a expensas del Pbro. Sr. Don Genaro F. E. Quiroz de esta ciudad de Texmelucan el 2 de septiembre de 1919.»

El órgano puede describirse de la siguiente manera: su fachada es barroca tardía, el estilo flamboyante del instrumento es único dentro de la organería, el diseño de la caja es más arquitectónico que musical, ya que gran parte de sus flautas no son parlantes. Como parte de la ornamentación ostenta sirenas, ángeles músicos y pinturas de rostros grotescos; cinco titanes sostienen la balaustrada que soporta el instrumento.

Este órgano es muy utilizado por músicos expertos en conciertos de música antigua. Por la rareza de su teclado, son muy pocos los que saben manipularlo, pero su fama es internacional.

La historia del convento y del templo son muy interesantes. La construcción y ampliación de ambos concluyó en 1661. Hay numerosas descripciones del lugar hechas por viajeros y cronistas que recorrieron el célebre Camino Real, como Francisco de Ajofrín, fray Baltazar de Medina, madame Calderón de la Barca y Manuel Payno, entre muchos otros.

El 2 de abril de 1861 el gobernador del estado de Puebla, general Miguel Cástulo de Alatriste, hizo concesión del templo de los franciscanos y su local anexo en favor del ayuntamiento de Texmelucan, destinándolo al culto y a obras de beneficencia. Por su parte el emperador Maximiliano de Habsburgo, ratificó la concesión el 2 de octubre de 1865. Las autoridades municipales ocuparon la huerta y los claustros en los que en 1880 instalaron escuelas de instrucción primaria. Las antiguas celdas de los frailes se convirtieron en aulas de la escuela de niños varones Miguel Gugurrón, mientras que otras habitaciones y parte de la huerta se destinaron como salones de la escuela de niñas Margarita Maza. Actualmente, los claustros están ocupados por el hospital de la Cruz Roja, en tanto que la escuela de mujeres, ahora mixta, se llama Eufrosina Camacho Vda. de Ávila.

El 30 de octubre de 1933 el gobierno federal declaró Monumento Nacional el templo de Santa María Magdalena. El conjunto arquitectónico fue remodelado durante 1953 y 1954, entonces se puso al descubierto la cantera gris y se colocaron los bellos mosaicos de talavera poblana que hoy lucen sobre la nave. Posteriormente, y ante el crecimiento demográfico de la ciudad, la parroquia de San Martín y el templo de Santa María Magdalena se dividieron la atención de la feligresía local. Así, el 16 de diciembre de 1982 se creó la nueva parroquia, atendida por franciscanos.

Por último, en torno al convento y al templo ha surgido una interesante leyenda transmitida de manera oral entre los texmeluquenses. Se dice que a partir de estas construcciones, la ciudad quedó conectada por una serie de túneles que servían para que los famosos Bandidos de Río Frío huyeran de las autoridades después de cometer sus fechorías. Sin embargo, entre lo mítico y lo real queda la demostración, y hasta el momento nadie sabe a ciencia cierta la ubicación de los supuestos pasadizos.

Fuente: Cronista Oficial de la Ciudad: Jesús Contreras Hernández - México en el Tiempo No. 16 diciembre 1996-enero 1997
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SAN MARTIN TEXMELUCAN

El municipio de San Martín Texmelucan, ubicado en la zona centro oeste de Puebla, dista a 32 kilómetros de la capital poblana, 95 km de Ciudad de México y 23 km de la Ciudad de Tlaxcala. Colinda al Oeste y Noroeste con el municipio de San Salvador El Verde, al Suroeste con los municipios de San Felipe Teotlalcingo y Chiautzingo, al Sur con el municipio de Huejotzingo y al Norte y Este con el Estado de Tlaxcala. Su nombre deriva del náhuatl Tetzmollohcān, que significa Lugar lleno de encinos. La cabecera municipal es la ciudad de San Martín Texmelucan de Labastida.

HISTORIA

El lugar fue habitado desde el año 1700 a. C. y a la llegada de los españoles estaba poblado por grupos de lengua popolaca, dedicados a la agricultura. Años después de la caída de Tenochtitlan, la población quedó como paso intermedio entre la Ciudad de Puebla y la Ciudad de México. La región de San Martín fue primeramente fundada con el nombre de San Martín Obispo (de la Hacienda San Martín). Luego le fue otorgado el nombre de Tlauzinteco (San Martín Tlauzinteco). Posteriormente fue nombrado San Martín Tlauzinteco de los Españoles y San Martín de los Conchos, hasta que a mediados del siglo XVII se le dio su nombre actual.

Adquirió el rango de cabecera de partido, delimitando su territorio con igualdad al ocupado por la parroquia, en 1699. Algunos pueblos que integraron su jurisdicción fueron: Santa María Moyotzingo, San Rafael Tlalmimilolpan, San Lucas Atoyatenco, San Cristóbal Tepatlaxco y San Juan Tuxco entre otros. La cabecera fue ascendida a la categoría política de ciudad el 31 de agosto de 1861 con el nombre oficial de San Martín Texmelucan de Labastida, en honor al militar republicano Albino Labastida quien fuera asesinado junto con Ignacio Nieva defendiendo la plaza de armas (hoy el Zócalo) contra una fuerza de aproximadamente 400 hombres del ejército conservador.

GOBIERNO

El municipio se integra para su gobierno y administración en 12 localidades político-administrativas: la cabecera municipal, que es la Ciudad de San Martín Texmelucan de Labastida, y 11 juntas auxiliares que son Santa María Moyotzingo, San Jerónimo Tianguismanalco, San Cristóbal Tepatlaxco, San Lucas Atoyatenco, San Baltazar Temaxcalac, San Francisco Tepeyecac, San Juan Tuxco, San Buenaventura Tecaltzingo, El Moral, Santa Catarina Hueyatzacoalco y San Rafael Tlanalapan. La mayoría de localidades surgieron entre los siglos XVI y XVII, con excepción de El Moral, fundado a principios de siglo XX. La ciudad de Moyotzingo, por sí sola representa 25,000 habitantes del total municipal, ella es uno de los escasos ejemplos que se tienen de una segunda ciudad en un mismo territorio municipal, a nivel nacional. La palabra Moyotzingo quiere decir "en los mosquitos".Su código postal es 74129

Dicha ciudad tiene las siguientes colonias:

Chalco
Calyeca
Tlacomulco
Los Deportes
Santa Anita

POBLACIÓN

Para el año 2007, la ciudad de San Martín Texmelucan, de acuerdo con los datos de SEDESOL e INEGI, forma un área metropolitana que incluye a la cabecera municipal y su conurbación con prácticamente todas sus juntas auxiliares, así como con las localidades de San Lucas el Grande y San Simón Atzintzintla, en el vecino municipio de San Salvador el Verde; sumando una población de aproximadamente 143,000 habitantes. Esto la convierte en la tercera ciudad más poblada del Estado, después de la Heroica Puebla de Zaragoza y Tehuacán. Sin contar el área metropolitana, el núcleo consta de 75,000 habitantes.

El código postal del centro es 74000, y la clave de larga distancia es 248.

VIALIDAD

Las principales vialidades de la ciudad son:

Hacia el norte la Avenida Libertad Norte y Boulevard Bernardo Pérez de Ángulo, antes Boulevard Jalisco; hacia el sur la Avenida Libertad Sur; al oriente - Boulevard Xicohténcatl y al poniente - Avenida Agustín Lara y Avenida Albino Labastida.

ECONOMÍA

La economía del municipio se basa en la industria textil, comercio, agricultura y ganadería.Cuenta con el tianguis de ropa más grande de Latinoamérica, y el corredor industrial Quetzalcóatl.

COMERCIO

Los puntos importantes de comercio de San Martín Texmelucan son:

Centro Comercial Plaza Crystal
Tianguis de San Lucas Atoyatenco
Mercado Municipal Domingo Arenas

INDUSTRIA

Destaca el corredor industrial Quetzalcóatl, con industrias como el Complejo Petroquímico Independencia, Rassini frenos, DUPONT pinturas y Papelera Kimberly Clark, entre otros.

Tradiciones y comidas típicas

En comidas típicas, San Martín no se queda atrás, entre sus platillos regionales se encuentran: el mole poblano y las diversas combinaciones de chiles verdes y secos, producidos en la región, dulces como las trompadas y los muéganos, aunque sus bebidas son de temporada, predominan en tiempo de calor el tepache y en Navidad el famoso ponche; anteriormente el pulque era incluido en las comidas.

Como los alimentos son una tradición, también los son fiestas populares y costumbres; entre las que más destacan son el 11 de noviembre, la cual se celebra a la fiesta patronal en honor a San Martín Obispo de Tours patrón de los comerciantes, con feria, danzas, juegos pirotécnicos, jaripeo, misas, sin olvidar el ya famoso 1 y 2 de noviembre en conmemoración del Día de Muertos, donde las ofrendas no se hacen faltar y algunas veces los pobladores van a pasar la noche con sus familiares difuntos en el cementerio municipal

Fuente: Enciclopedia de los Municipios de México - Puebla
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