
Un día en un tercer piso, en donde la única puerta de entrada está ubicada a 10 metros de las escaleras y el pasillo que conduce a ella es una cornisa con un barandal y cada paso que se da con fuerza hace cimbrar el piso, estábamos platicando mis amistades y yo de cosas graciosas, eran 11:30pm aproximadamente, cuando se oyó que llamaron a la puerta, como yo estaba más cerca, me pidieron que fuera a abrir, y me sorprendió mucho no encontrar a nadie, al principio solo me hizo extraño, regresé adentro con los demás y expliqué que no había nadie, a la mayoría no le importó y seguimos platicando, volvieron a llamar y de nuevo no había nadie, lo curioso es que no vi, ni escuché correr a nadie.