2 de diciembre de 2010

Prefiere Japón un acuerdo global


Rechazan darle continuidad al Protocolo de Kioto por obsoleto, ya que solo regula el 27 por ciento de las emisiones globales.

Japón no quiere extender el Protocolo de Kioto, que acuerda reducir las emisiones de gases efecto invernadero, cuando expire en 2012 diciendo que un nuevo acuerdo global es necesario para combatir el cambio climático.

Kuni Shimada, consejero especial del ministro de Medio Ambiente japonés Ryu Matsumoto, dijo en entrevista en la cumbre del cambio climático de la ONU en Cancún, que el protocolo ha quedado obsoleto porque solo regula el 27 por ciento de las emisiones globales.

Si no se extiende el Protocolo de Kioto a través de un acuerdo mediado por la ONU, el mercado de los bonos de carbono, valorado en de 2.7 mil millones de dólares anuales, podría colapsar.

El segundo mercado más importante de gases efecto invernadero está controlado por dicho acuerdo y se generan los bonos para ayudar a los contaminantes globales alcanzar sus metas de emisiones definidas en el acuerdo de 1997.

“Esta es la postura más firme que se ha visto de Japón”, dijo en Cancún Jake Schmidt, director de política climática internacional en Consejo de la Defensa de Recursos Naturales de Washington.

“El destino del Protocolo de Kioto opacará todo lo que estamos tratando de hacer para la construcción de un acuerdo sobre el cambio climático”, aseveró.

El acuerdo negociado en Kioto, Japón, obliga a 37 naciones de primer mundo y a la comunidad europea a reducir emisiones en 5.2 por ciento colectivo de los niveles de emisiones de 1990 para 2012. Estados Unidos nunca ratificó el tratado y no se incluyen a países en desarrollo como China.

Las reuniones para extender las metas de emisiones a China y Estados Unidos, los más grandes emisores a nivel global, fracasaron en la cumbre sobre cambio climático de la ONU que se llevaron a cabo en 2008 en Poznan, Polonia.

El año pasado en Copenhague, los negociadores esperaban acordar un nuevo tratado global que remplazaría al de Kioto. Los intentos fueron un fracaso por las diferencias en las posturas estadounidenses y chinas sobre la escala y el monitoreo de la reducción de emisiones.

“China e India se quieren asegurar que el Protocolo de Kioto no ha muerto, mientras que Japón, Rusia y Canadá dicen que no se garantiza nada si Estados Unidos y China no están de acuerdo”, dijo Schmidt.

Según Shimada, es muy probable que Estados Unidos no acuerde en metas específicas hasta por lo menos 2013 porque necesita tener primero una legislación doméstica.

“No es un esfuerzo global sin la participación activa de los dos principales emisores, China y Estados Unidos”, dijo Shimada, quien antes fungió como el negociador principal de Japón en las cumbres.

“Cualquier cosa que pase, bajo cualquier condición, no aceptaremos una extensión del protocolo para alcanzar las metas”.

Los comentarios señalan la profundidad de las divisiones entre países emisores que han detenido un tratado nuevo sobre el cambio climático.

Los funcionarios de la ONU que están moderando la ronda actual de negociaciones están enfocándose en el progreso para proteger los bosques, en la canalización de fondos a países no desarrollados y en la verificación de la reducción de emisiones que han dañado la atmósfera de la Tierra.

El acordar en una extensión para el cumplimiento de las metas del Protocolo es una demanda importante de países en desarrollo como China y la Alianza de Pequeños Estados Insulares, conformada por 43 países.

La Unión Europea ha dicho que está abierta a una fecha posterior para el compromiso con las metas, aunque quiere ver más acción estadounidense y china.

Jonathan Pershing, jefe de la delegación estadounidense, dijo esta semana que la administración de Obama se atiene a su palabra de reducir las emisiones de gases efecto invernadero en 17 por ciento para 2020.

Grupos ambientalistas y organizaciones sin fines de lucro criticaron el rechazo de Japón de extender la fecha para el cumplimiento de metas.

“Es sorprendente que cuando el mundo busca fortalecer el régimen climático, Japón busca acabar con el tratado que lleva su nombre”, dijo Mohamed Dow, consejero de cambio climático en Christian Aid.