Una reducción en la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) pondría en riesgo la salud de las finanzas públicas, pues implica una pérdida de ingresos muy significativa, advirtió la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
“Al quitarle sostenibilidad a los ingresos habría que recurrir a un sobreendeudamiento o, incluso, podría verse afectado el gasto de inversión, elemento fundamental para apoyar el crecimiento de la economía, la generación de fuentes de empleo y el abatimiento de la pobreza”, argumenta.
Refiere que para 2011 el gobierno no propone elevar la tasa general de impuestos, pues el panorama internacional aún no está exento de riesgos y se prevé una baja en los ingresos petroleros del país.
Los ingresos petroleros observaron una baja importante de 2006 a 2010 que se explica sobre todo por la disminución de las plataformas de extracción y exportación de petróleo crudo. Se estima que el precio promedio de referencia de la mezcla mexicana de petróleo sea de 63 dólares por barril, inferior al estimado en promedio para este año.
No obstante, como consecuencia de las reformas fiscales introducidas en los últimos años y del esfuerzo de la administración para combatir la elusión y evasión fiscales, para 2011 se espera un incremento real de los ingresos (ISR-IETU-IDE, IEPS, IVA).
Esto permitirá compensar la disminución de los ingresos petroleros, de los no tributarios y de los de organismos y empresas distintas de Pemex, añade la Secretaría de Hacienda.
