El primer reloj lunar del planeta será instalado en Londres a orillas del río Támesis y su nombre provendrá de un pueblo indígena en Colombia.
La gran estructura de anillos concéntricos se iluminará espectacularmente según la actividad lunar indicando las fases de la Luna, su posición en el cielo y la altura de las mareas.
El monumento busca reconectar a los londinenses con la naturaleza y se llamará "Aluna", una palabra del pueblo Kogui, en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Colombia.
La creadora del reloj, la artista Laura Williams, escribió una carta a los Kogui solicitándoles permiso para utilizar el término. La carta fue llevada por el documentalista Alan Ereira, quien ya había filmado a los Kogui y trabaja ahora en un nuevo documental junto a ellos.