El sismo ocurrió en la provincia de Qinghai y alcanzó una magnitud de 6,9 grados; varias personas quedaron atrapadas bajo los escombros
Un fuerte terremoto de 6,9 grados dejó al menos 67 muertos y varias personas otras atrapadas bajo los escombros de casas derrumbadas en el pueblo tibetano de Yushu, en la provincia china de Qinghai.
La agencia estatal de noticias Xinhua informó de 67 muertes en la mañana del miércoles (hora local), citando autoridades locales de asuntos civiles, luego de que una serie de temblores y réplicas provocaron que las edificaciones bajas de ladrillos colapsaran.
Un portavoz del servicio provincial de emergencias de la zona, donde se investigan las posibles víctimas dijo "que puede haber bastantes porque era una hora temprana y la gente estaba en sus casas".
Por su parte, Radio China apuntó que el 90 por ciento de las viviendas de la ciudad de Jiegu, una de las zonas más afectadas por el terremoto, han quedado destruidas.
"Hemos establecido un cuartel general de rescate en Jiegu", señaló Huang Limin, subsecretario general del gobierno de dicha prefectura.
Huang subrayó además que soldados han sido enviados para rescatar a las personas atrapadas bajos los escombros tras el derrumbe de casas.
En tanto, el comandante del Ejército de Liberación Popular (ELP) de la zona militar de Yushu, Wu Yong, apuntó que están instalando tiendas de campaña y transportando oxígeno para ayudar a los heridos, que aún no ha sido cuantificados.
Wu indicó que las carreteras que conducen al aeropuerto han resultados dañadas, lo que dificulta las labores de rescate.
El sismo se produjo a las 7:49 hora local y su epicentro se ubicó 240 kilómetros al norte-noroeste de Qamdo en el Tíbet y 375 kilómetros al sur-sureste del pueblo minero de Golmud en Qinghai, y tuvo una profundidad de 10 kilómetros.
Mientras que el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) le adjudica una magnitud de 6,9 grados en la escala de Richter; según la Administración China de Terremotos, el sismo tuvo una intensidad de 7,1 grados en la escala de Richter.
Poco antes del fuerte terremoto, un sismo de 4,7 grados sacudió la misma zona, mientras que dos réplicas, de una magnitud de 5,3 y 5,2, ocurrieron media hora después.
Qinghai fue una de las zonas devastadas por el sismo que en mayo del 2008 sacudió el norte de la vecina provincia de Sichuan, que dejó cerca de 90.000 muertos y desaparecidos
La provincia, como todo el oeste de China, se encuentra en una zona de gran actividad sismológica, por la fricción entre las placas india y asiática, aunque muchos de los temblores suelen ocurrir en zonas escasamente pobladas o incluso desiertas.
Qinghai, de 5,3 millones de habitantes, se encuentra en el límite oriental de la meseta tibetana. La provincia reviste una zona clave en el conflicto entre China y los tibetanos en el exilio, quienes también la reclaman como territorio del Tíbet (en ella nació el actual Dalai Lama).
Agencias Reuters, EFE y AFP/LA NACION.COM