
China tiembla de nuevo. Esta vez ha sido en la provincia de Qinghai, una de las más pobres del país, donde la tragedia se ha hecho sentir (en la imagen, la devastada ciudad de Yushu). Medio millar de muertos es la primera estimación, pero se espera que sean muchos más, puesto que hay miles de personas bajo los escombros. También, una vez más, la comunidad internacional ha vuelto a ofrecer sus equipos de rescate. Y sería deseable que el régimen chino los aceptase sin dilación para evitar que se repitiesen cifras como las de los 90.000 muertos del sísmo de 2008.
Yami
Fuente: http://www.abc.es