El relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, Olivier De Schutter, sostuvo que aplicar impuestos a alimentos no le parece una solución para combatir la crisis económica. Sugirió que sería más conveniente gravar productos chatarra, como refrescos, los que al ser más baratos que los alimentos saludables se consumen más, lo cual genera un grave problema de desnutrición tanto en países industrializados como en desarrollo.
En conferencia aclaró ayer que desconoce la propuesta del Ejecutivo federal mexicano de crear un nuevo impuesto de 2 por ciento al consumo, por lo que no quiso hacer ninguna declaración al respecto. Alertó sobre las consecuencias en la salud del consumo de comida chatarra, que posee elevados contenidos de grasas, azúcares y carbohidratos, y bajos niveles de nutrientes y vitaminas. Comentó que se debería discutir la posible aplicación de impuestos a la comida chatarra, en vez de a alimentos saludables.
Agregó que en el mundo existen 2.4 mil millones de personas con desnutrición, lo cual es, a su vez, caldo de cultivo de infecciones y enfermedades. Informó que 35 por ciento de los niños que mueren cada año en el mundo –equivalente a alrededor de 6.5 millones– fallecen por desnutrición o causas relacionadas con ella. No obstante, hoy muchas personas consumen productos chatarra porque, pese a no ser ricos en nutrientes, son energéticos y más baratos que los saludables.