
Ese fue el titular en la portada de PROCESO, en su última edición. No es solamente que algo esté sucediendo, sino que ese algo ya sobrepasa ciertos límites.
Como testigos de la Historia nos sorprendió el "secuestro" del avión de Aeroméxico por parte de un supuesto "pastor" boliviano. Ese individuo declaró que deseaba enviar un "mensaje" para prevenir desastres. Quizá el desastre al que se refería fuese al de nuestra apatía nacional ante ciertos hechos.
Más tarde, un hombre que después se declara lector de la Biblia asesina a dos inocentes en concurrida estación del Metro, en el DF. Y solo falta que algunos defensores de los
Derechos Humanos aboguen por su supuesta demencia.
Con todo, lo que dice PROCESO en su portada no deja de ser absolutamente verdad. Probablemente sea un excelente reflejo. Sea que estos supuestos "mesías" hayan encontrado en algún lugar de su mente el motivo que justificara sus acciones o que en realidad la gente en nuestro país empieza a llegarle el agua a los aparejos. Con todo, la violencia solo generará violencia, verdad más que sabida y asimilada.
La conciencia nacional ha sido duramente atacada por la crisis, ensombrecida más aún por anuncios en el aumento de impuestos, planes económicos que desaparecen organismos estatales y aparentemente favorecerían a los más pobres, (asunto que a muchos no nos queda claro el cómo) y el clamor popular por la seguridad se deja escuchar cada vez más.
Quizá anuncios como que que hizo recientemente el Gobernador de Campeche, Fernando Ortega Bernés, de bajar su sueldo y el de sus funcionarios, debiera ser un ejemplo de que la clase política nacional debiera hacer lo mismo. La gente lo agradecería. Sería una muestra de que en verdad se desea solucionar en parte nuestra compleja problemática nacional.
Recuerdo en la década de los 80´s el ejemplo que puso a toda la industria automotriz de los EU, Lee Iacocca, cuando al ser nombrado Presidente de Chrysler, empresa que estaba al borde de la quiebra y endeudadísima con su gobierno, fijó su sueldo en UN DOLAR, mientras no sacara avante a la empresa. La respuesta de Iacocca fue la creación del Chrysler "K" que no solo revolucionó la industria automotriz de su país sino que sacó a Chrysler de su apuro.
Casos como ese ilustran que cuando realmente se quiere solucionar un problema grave, las decisiones deben estar a la misma altura.
Cuando no se logra eso, suceden cosas como las de aquel hombre, en 2004, que enfadado por los

abusos de su municipalidad, en Grunbee, Colorado (USA) embistió con un bulldozer no solo a la empresa causante de la problemática, sino al mismo edificio de la municipalidad, de la policía,
bomberos y de todos aquellos comercios propiedad del Alcalde.

Este hombre, Marvin Heemeyer, que tenía su taller de reparaciones se dio a la tarea de reforzar su tractor durante AÑO Y MEDIO blindándolo con planchas de acero que iban desde una pulgada, hasta UN PIE (aprox. 33 cms.) en ciertas zonas de la máquina. La dotó de cámaras para poder ver desde todos los ángulos, un par de rifles de alto calibre y monitores de TV.
Cuando la gente por fin se enfada, cansada de abusos y atropellos, como relataré después en otro posteo, genera reacciones que llenan los titulares de los diarios y de los Servicios Informativos.
Y ante eso, ciertas esferas de nuestra sociedad deberían reaccionar YA.
En próximo posteo, les tendré un video de este hombre, Marvin Heemeyer, captado por las cámaras de la policía en el acto de destruir los edificios y construcciones mencionadas. Es impresionante.
Troy