8 de septiembre de 2009

2010, año de la "EVOLUCIÓN?

Recibí un mail de cierta persona, que se titulaba "Yo soy ciudadano del mundo, ¿y tú?". En él, se leen cifras que revelan las billeteras abultadas de algunos personajes pudientes de nuestra sociedad mexicana y critica el hecho de que mientras todos los demás vivimos una crisis ellos no.

Podría haber sido interesante postear íntegro ese mail aquí. El autor (que además no me queda bien claro quién es en realidad) apunta a una realidad que nos pesa a todos. Sin embargo, evita tajantemente ofrecer algo más que su crítica personal. Olvida por completo ofrecer una alternativa, no da sugerencias ni posibles soluciones. Como hemos dicho muchas veces, hablar es fácil, meter el dedo en la llaga también. Lo difícil es crear esas medidas que puedan paliar los problemas. Es la razón por la cual no lo he posteado.

Es redundante el hecho de quejarse. Decir que hay personas que gastan millones en regalos para sus amigos o compañeros de filiación, también. Anotar en un mail que hay mexicanos que gritan los goles de la seleccción mexicana mientras les lloran las tripas de hambre es crudo, pero demasiado obvio. Eso lo sabemos y por lo mismo ya no nos produce ninguna emoción.

Quejarse por quejarse, es simplemente la medida de quienes, aún con una sana intención, se quedan cortos ante la opinión pública que los mira pasar, raudos en su tarea de señalamiento de lo demasiado evidente pero sin soluciones a la mano.

Sólo hubo algo, que sí me llamó la atención, y que apuntaría a que lo reflexionemos. Al final de su alocución, el desconocido remitente firma así:

1810 AÑO DE LA INDEPENDENCIA
1910 AÑO DE LA REVOLUCION
2010 AÑO DE LA EVOLUCION

Y si, me agrada el concepto de la tercera línea, siempre y cuando cada uno de nosotros evolucionara hacia una manera de pensar distinta respecto a la actitud que tenemos a la hora de abordar un problema. No basta con quejarse. Hay que actuar desde el seno de nuestra propia familia, desde uno mismo. Creo que podremos avanzar positivamente cuando invirtamos más tiempo en aplicar nuestras soluciones a los problemas propios que a los del vecino de enfrente. (Cómo podrías ayudar a tu vecino, cuando que tú mismo no has solucionado tus problemas).

Es como cuando dices que amas mucho a tu pareja, si primero no te amas a tí mismo. Si no tienes amor para dar...entonces ¿qué es lo que le ofreces a ella?

Para que haya un cambio evolutivo debemos comenzar por nosotros mismos. Quejarse por quejarse puede ser emotivo pero poco funcional. Nadie más que uno mismo conoce a cabalidad los problemas de uno mismo. Nadie mejor que Juan Pérez (citado en ese mail) conoce los problemas de Juan Pérez. Y obviamente nadie mejor que él conoce sus soluciones si los afronta con una actitud positiva y propositiva.

2010 podría ser efectivamente, el AÑO DE LA EVOLUCIÓN, siempre y cuando en verdad queramos afrontarlo, y no esperar vanamente a que venga el Espítitu Santo a solucionarnos todo.

Finalmente: Me agrada la idea de ser ciudadano del mundo. Y quienes hemos vivido por años en el extranjero podríamos asumir algo así. Pero primero soy mexicano.

Troy