Quiero ofrecer una disculpa pública a nuestros vecinos. Ellos saben bien de nosotros porque recientemente comenzamos a difundir una serie de mensajes (música anglo de los setentas y ochentas de por medio) que hablan de este Texmelucan Blog, en las afueras de nuestra oficina.
Curioso. Cuando regresé a San Martín (hace cosa de medio año, mas o menos) me di cuenta de que el perifoneo reinaba en nuestras calles y avenidas y que se ofrece de todo: desde el gas hasta la fruta, desde préstamos hasta tamales. San Martin, curiosamente en ese sentido, evolucionó en forma sorprendente.
Pasaron ya esos tiempos en los que, en Galaxia Muebles, me contrataban decenas y decenas de casettes (propios de la época) en los que una estación virtual de radio, llamada Paralelo 19-30 mezclaba la música con los mensajes de contenido y los spots publicitarios. Don Arnulfo Tapia (q.e.p.d.) quedaba complacido y su clientela informada de sus ofertas. Creo que grabé para él durante cerca de 6 o 7 años, y hagan sus cuentas: eran en promedio entre 5 a 10 casettes por mes, y a veces, mucho más que eso.
San Martin vende de todo, y lo vende a todo pulmón o a todo volumen. Y tiene sus asegunes. Hace unos días, mientras grabábamos en nuestro estudio de TV el programa de entrevistas (el del Pintor, escultor y Muralista, José Guadalupe Pérez Calderón, que estamos avisando en la segunda columna) hubo momentos en que cierto vehículo de perifoneo nos hizo sufrir hasta el cansancio, pues por más que le dijimos que nos apoyara, circulando preferentemente por otras calles (el ruido nos interrumpía las grabaciones exactamente cada cinco minutos) su conductor se ensañó de tal frma que estuvo dando vueltas a nuestra manzana durante cerca de dos horas.
Cosas de la publicidad.
Pero asi es, y asi se usa y asi se hace en nuestro San Martín del alma. Y vaya pues entonces nuestra disculpa a los vecinos que desde ayer han tenido que escuchar nuestra programación musical y publicitaria. Lo que si les prometo, es que no estaremos repitiendo el mismo material de forma que sea desagradable. Quizá hasta suene un poco fresco, diferente, que les tengamos muchas canciones de esas que ya casi ninguna radio en México toca y que son de verdad sensacionales. Vaya una cosa por la otra.
Troy