¿No está usted harto de ver tanta basura en parques, calles, ríos, camellones, carreteras y playas? Esto es algo que ha venido creciendo en nuestro país y que con estoicismo y resignación toleramos los mexicanos. Estamos hundidos en basura y parece que no hay forma de evitarlo.
Aunque algunos no estén conscientes, no es un problema menor. La basura es muy grave y costosa para la salud de muchas personas, sobre todo niños de bajos ingresos; para la supervivencia de muchas especies animales, principalmente marítimas; y para el equilibrio del medio ambiente.
La mayoría de los mexicanos sabemos que un gran país no se construye desde la estratósfera, con medidas de relumbrón, no se construirá por el IFE, ni siquiera sólo por el voto, sino desde la conciencia de cada ciudadano que ve en el “otro” un ser humano con sus mismos derechos y obligaciones y que lo respeta y le exige como tal.
La democracia se construye con hábitos que generan cultura. Respetar opiniones. Ser tolerante. Ceder el paso. Ser justos. Cumplir la ley. Fortalecer el bien común y los bienes comunes. Votar. Exigir a la autoridad cumplir sus responsabilidades. Participar en tareas comunitarias. Expresarse con libertad y responsabilidad. No contaminar. No tirar basura. En suma, la democracia es “un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”, como lo establece nuestra Constitución.
México en cinco años va a ser un país limpio y para ello empezaremos a trabajar ¡ya!
Es hora de decir ¡Ya basta! y proponernos limpiar nuestra nación. Para ello no se requiere de mucho, bastan cuatro horas de nuestro tiempo y una mente abierta a cambiar gradualmente prácticas contaminantes.
Los ecologistas han acuñado las tres R de la basura: reduce, reutiliza y recicla.
Para reducir basura, qué fácil es llevar siempre una bolsa del mandado en vez de aceptar muchas bolsas de plástico para transportar lo comprado, mismas que pueden parar en el estómago de una tortuga laúd que morirá por haberlas confundido con medusas, que son su fuente de alimento. El 40% de la basura acaba en el mar.
La reutilización es muy importante. Si en vez de tirar una botella de PET cada vez que tomamos agua utilizáramos siempre un cilindro rellenable, dejaríamos de tirar a la naturaleza 200 mil botellas de plástico por hora en México.
Reciclar es básico. La basura se genera cuando mezclamos los deshechos, pero si en lugar de mezclarlos los separamos, en vez de basura tendremos residuos sólidos, listos para ser reciclados para su utilización comercial. Un ejemplo es el aluminio. Para producir una lata de refresco reciclado se consume 5% de la energía que para una nueva.
Pero para empezar la gran tarea de limpiar nuestro México debemos empezar por una R adicional, y ésta es: recoge.
El próximo 31 de mayo, saldremos por todos los rincones de México decenas de miles de personas que no queremos ver la contaminación de la basura y quedarnos inertes. Le dedicaremos cuatro horas para limpiar un kilómetro cuadrado por brigada. Pero no lo haremos solos, lo haremos hombro con hombro Fundación Azteca de Grupo Salinas con la Semarnat y con todas las personas, empresas y organizaciones que se están sumando a la campaña.
Como ve usted, además de recoger, se busca construir conciencia para no tirar basura ni generarla. ¡Unámonos a la campaña más grande de limpieza en la historia del país en www.limpiemosnuestromexico.org!
Por: Esteban Moctezuma Barragán
Presidente ejecutivo de Fundación Azteca
emoctezuma@tvazteca.com.mx
Publicado en: www.el-universal.com.mx